EL ESTADO DEL MALESTAR
Capitalismo tecnológico y poder sentimental
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| Categoría | Teoría Política |
| ISBN | 9788499420899 |
| Peso | 0.44 |
| idioma | Español |
| editorial | Península |
| Autor | Eguizábal, Raúl |
| Tapa | Rústica |
| serie | Atalaya |
| Año | 2011 |
| ciudad | Barcelona |
| Páginas | 292 |
| idioma: Español |
| editorial: Península |
| Autor: Eguizábal, Raúl |
| Tapa: Rústica |
| serie: Atalaya |
| Año: 2011 |
| ciudad: Barcelona |
| Páginas: 292 |
Eguizábal desmonta los principales mitos conocidos explicándolos y mostrando cómo funciona su mecanismo de persuación y perversión. Todo un ejercicio de comprensión de la sociedad contemporánea. ¿Ya no se lleva el carisma en los políticos? ¿Qué cualidades son las que adornan a un político de la era tecnológica? ¿Desde cuándo el votante se ha convertido en un mero espectador y consumidor? Las miradas y los sentimientos se cruzan en este modelo de sociedad tecnológica que el profesor Raúl Eguizábal describe con precisión. Vivimos una nueva etapa, un hipercapitalismo de consumo o Capitalismo 3.0, que ha destrozado las barreras conocidas y nos ha situado en la precariedad laboral y emocional. En una vida low cost nuestros mitos cambian y se reinventan: la sociedad muta. Espejo de lo que somos y de dónde estamos parados, El estado del malestar es una radiografía de un mundo a la deriva donde la sociedad del bienestar es una ilusión pasajera, y la revolución un felpudo de IKEA. «Ya no hay jerarquías, círculos cerrados, ámbitos aislados, clases o condiciones sociales herméticas, todo es fractal, multiforme y poroso. Todo está conectado, la política y el marketing, el deporte y la tecnología, el arte y el consumo, la moda y la información. En cierta forma, la disposición de los contenidos en este libro busca esa condición fragmentada y conectada, a un tiempo. Eso quiere decir que su división en capítulos no deja de ser una convención para comodidad de lector, y que usted puede empezar a leer por cualquier punto, o reordenarlos a su placer, sin que el dibujo que busco se altere lo más mínimo» (Raúl Eguizábal).