La poesía quechua contemporánea ha recuperado inusitado valor y
trascendencia en estas últimas dos décadas. Así lo reafirma Kaypi jaqhaypi / Por aquí, por allá, de
Elvira Espejo Ayca. El poemario invita a transitar por una sensibilidad
insólita y nos conduce por una experiencia radical a nuestra sensibilidad desde
lo andino. Su poesía, por su contemporaneidad, deviene de una escritura que
impone una estructura con lazos de formas tradicionales, evocando un fuerte
componente oral y haciendo de estos poemas una continua conversa. Sea porque la
letra responde o sea porque el lector u oyente es interpelado. De esta manera,
la voz poética de Elvira Espejo apuesta por la economía del verso: formas que
como experiencias de la escritura suponen sucesiones de imágenes y la
cosmovisión andina (presencia del inca, elementos de la naturaleza, formas del
desarraigo…) que exploran una fidelidad musical que termina intensificada por
la palabra.
Kaypi jaqhaypi se organiza en tres cuadernos: “Inkay”, tramado sobre la base de un lenguaje que asemeja un diálogo, acaso trunco, una voz crítica que pauta sutilmente la percepción de los lugareños sobre el inca. En los dos siguientes cuadernos, la voz poética ñuqa, afectada por los males de amor o por las diversas formas del desarraigo, alcanza su realización en un minimalismo poético.
Es poesía que trabaja con la sonoridad de dos lenguas originarias, sin renunciar al otro lector, al forastero. Se trata de un libro que renueva la tradición poética, que sale de los bordes canónicos para situarse en las laderas de los caminos andinos, en el frescor e intensidad de la palabra quechua o aymara. En esa palabra que dice, nos traza el mundo andino, porque finalmente, Kaypi jaqhaypi se declara sencillamente poesía. (Gonzalo Espino Relucé)