Ir al contenido

EL MUNDO DEL CONDENADO A MUERTE

Las encrucijadas de Camus

https://www.communitas.pe/web/image/product.template/40357/image_1920?unique=3f3fbdc

S/ 67.00 67.0 PEN S/ 67.00

Not Available For Sale

00
Días
00
Horas
00
Minutos
00
Segundos

Esta combinación no existe.

Categoría Filosofía
ISBN 9788412281118
Peso 0.20
Autor Bespaloff, Rachel
Editorial Hermida
Serie El Jardín de Epicuro
Tapa Rústica
Idioma Español
Traductor Arranz, Manuel
Año 2021
Ciudad Barcelona
Páginas 100
Autor: Bespaloff, Rachel
Editorial: Hermida
Serie: El Jardín de Epicuro
Tapa: Rústica
Idioma: Español
Traductor: Arranz, Manuel
Año: 2021
Ciudad: Barcelona
Páginas: 100

El mundo del condenado a muerte es el último texto que escribió la injustamente olvidada Rachel Bespaloff. Texto póstumo, publicado originalmente en el n.º 163 de enero de 1950 de Esprit, la prestigiosa revista fundada y dirigida por Emmanuel Mounier, es un certero análisis de la obra de Albert Camus, particularmente de El extranjero, La peste, Calígula, El malentendido y El mito de Sísifo, además de una brillante síntesis de su propio pensamiento crítico y existencial. Bespaloff, en un mundo que se derrumbaba sin que al parecer nadie pudiera evitarlo, un mundo tan parecido al nuestro de hoy, sigue fiel a sus principios, a su búsqueda obstinada de la verdad, fiel a la causa de la libertad y la justicia, como lo fue Camus, para quien por encima de todo estaban los hombres y las mujeres que viven y sufren, la justicia y la firme determinación de luchar por ella.Bespaloff vuelve a sus temas de siempre, que son también los temas de Camus: la rebeldía, la ética, el absurdo, el destino, la violencia, el mal, el compromiso, el amor al prójimo, temas que marcaron su existencia, pues Rachel Bespaloff no concebía la filosofía separada de la vida. En El mundo del condenado a muerte, Bespaloff hace suya la pregunta que obsesionaba a Camus: ¿qué es lo que sostiene al hombre en un mundo sin pasado ni futuro y cuyo presente se desmorona? ¿Es suficiente con vivir? Bespaloff, a propósito de Calígula, escribe: «Aquí no hay más que un culpable, y ese culpable es la vida; o, más exactamente, el mal consiste en que no hay pecado». Y más adelante, hablando de El mito de Sísifo y de la libertad, de ese «simulacro de libertad» del que gozamos, vuelve a citar a Camus: «El individuo nada puede, y no obstante lo puede todo».