Skip to Content

LO DIFÍCIL ES PERDONARSE A UNO MISMO

Matar en nombre de ETA y arrepentirse por amor

https://communitas-test.rapi.tech/web/image/product.template/76186/image_1920?unique=3f3fbdc

S/ 78.00 78.0 PEN S/ 78.00

Not Available For Sale

00
Días
00
Horas
00
Minutos
00
Segundos

This combination does not exist.

This content will be shared across all product pages.

Categoría Crónicas y reportajes (no ficción)
ISBN 9788499424101
Peso 0.40
idioma Español
editorial Península
Autor Rekarte, Iñaki
Tapa Rústica
serie Península Realidad
Año 2015
ciudad Barcelona
Páginas 384
idioma: Español
editorial: Península
Autor: Rekarte, Iñaki
Tapa: Rústica
serie: Península Realidad
Año: 2015
ciudad: Barcelona
Páginas: 384

El 19 de febrero de 1992, Iñaki Rekarte empezó a caminar deprisa en dirección contraria al coche bomba que había aparcado minutos antes en el barrio de La Albericia de Santander. Segundos más tarde vio pasar a su objetivo, una furgoneta de la policía, buscó en el bolsillo el mando a distancia, levantó el brazo y apretó el botón con todas sus fuerzas. La explosión absorbió durante unos instantes todo el oxígeno de la calle; luego lo soltó de golpe. Tres personas murieron: un matrimonio de unos cuarenta años y un hombre de menos de treinta. Una veintena de transeúntes, entre ellos dos policías, resultaron heridos. Fue el primer atentado, y el último, del recién formado comando Santander de ETA. Pocas semanas después, Iñaki Rekarte fue detenido y encarcelado, y, en 1998, juzgado y condenado a 203 años de cárcel. Lo que vino a continuación fueron dos décadas de prisión, odio, aislamiento, consignas y, más tarde, poco a poco, de crecimiento y evolución personal. De la sed de aventuras de los diecinueve años, los que tenía en la época en la que entró a formar parte de ETA, pasó a la radicalización ideológica en la cárcel, donde la fidelidad acrítica al grupo lo era todo, y de ahí al desencanto, la desvinculación y la salida, previo paso por el centro penitenciario de Nanclares. Pero esta es también, y pese a todo, una historia de amor. La de Iñaki Rekarte con Mónica, una trabajadora social de la prisión gaditana de máxima seguridad Puerto I, donde estuvo recluido trece años, a través de la cual descubrió un mundo y una sociedad, desconocidos para él, que hasta entonces solo identificaba como el enemigo.